30-4-2019, 18:2 h. - ID. 30
k-ant
LA SOLEDAD DEL SER O LA COMUNICACIÓN IMPOSIBLE
Voy a poner título a mis post para permitiros seleccionar los temas que os puedan interesar más fácilmente, de un solo vistazo.
Muchas gracias por participar Carmelo. Creo que tu obra es elegante, sencilla y ambigua formalmente, cualidad, pienso yo, necesaria para una representación de la nada que por definición no tiene forma. No cabe duda que la elegancia de tu obra, y su ambigüedad formal, permiten que encaje perfectamente, como tú bien dices, en cualquier colección o certamen, es muy interesante cómo has conseguido crear este equilibrio entre su significado y la resolución formal con el propósito que funcione en el mercado comercial artístico. Yo considero que este fin es totalmente lícito ya que el artista, como cualquier ser humano, aspira a ganarse la vida haciendo lo que le gusta, por eso el equilibrio entre lo que queremos contar y un acabado formal y comercial (que en algunos casos interfiere con el contenido) queda en manos del juicio del artista. Cualquier decisión que el artista tome sobre este equilibrio me parece totalmente lícita, pues tanto la finalidad de comunicar como la finalidad comercial son condicionantes presentes en la vida del artista que debe resolver según sus necesidades.

SOBRE LA TEMÁTICA DEL VACÍO (aislamiento) DEL SER
Me vas a permitir que contextualice ahora tu obra con el fondo de este concurso como experimento de comunicación y la comunicación del SER, que me parece un tema clave.

Quizá el vacío que has apreciado en el SER se deba a que el SER es básicamente una isla, un desconocido en el acto de la comunicación, tanto es así que es muy difícil de expresar, hasta tal punto que yo casi he aceptado el nihilismo en la comunicación del SER. Este certamen es para mí una esperanza de comunicación y, por ello, una paradoja imposible, que por el hecho de desear su realización, se vuelve posible en el Arte que nos permite materializar lo imposible simplemente con ese deseo.

Explico lo anterior. Desde mi punto de vista, la comunicación vertical a la que estamos acostumbrados impone los contenidos por el principio de autoridad, es decir, los contenidos son aceptados por venir de donde vienen, no por la autenticidad de los mismos, de modo que quien comunica imponiendo su autoridad no sabe distinguir si sus contenidos son aceptados porque son reales o son aceptados como reales por partir de su autoridad.

La autoridad vence, pero no convence.

La autoridad desacredita la autenticidad de los contenidos porque quien recibe la información impuesta por el emisor responde en su interior "¿por qué lo tuyo sí vale y lo mío no?". El hecho de crear una duda razonable sobre su autenticidad implica una alternativa viable a esa realidad impuesta.

Es la mirada propia del receptor la que debe valorar la autenticidad de los contenidos. La esperanza está en la comunicación horizontal en la que todos/as seamos realmente iguales.

Pero esto es una utopía porque todos aplicamos el modelo vertical al comunicar, el único que conocemos, siempre intentamos imponer nuestros contenidos por el principio de autoridad. Cuando comunicamos colocamos etiquetas negativas, existentes en el modelo de realidad aceptado, a quien recibe el mensaje, ¿para qué? para establecer una relación de superioridad (desacreditando así al receptor) desde la que imponer nuestros contenidos. Cualquiera se cree mejor que los demás (no conozco a nadie que no piense que es mejor que yo). El principio de autoridad vertical siempre es utilizado para establecer una comunicación.

Entonces, por la imposibilidad de comunicar el YO (mirada propia) mediante el principio de autoridad (ya que sería desacreditado por la propia autoridad) y ante la imposibilidad de establecer una comunicación horizontal (no sabemos hacerlo) el SER (el YO) quedaría aislado en su soledad, en un vacío lleno de contenidos prefabricados (modelo impuesto y aceptado) por quienes desconocen a ese SER incapaz de comunicarse.

Tú me responderás: "Entonces k-ant está tratando de imponer aquí sus contenidos".

Yo te respondo: Trato de no hacerlo, para ello primero yo no soy nadie ni tengo ninguna autoridad, pienso que (al menos aquí) soy igual que tú. Segundo, como sobre lo primero es posible que me esté engañando a mí mismo, y puedo correr el riesgo de estar fabricando mi propia realidad de forma fantasiosa, lo que hago aquí es contar con vuestros puntos de vista sobre las ideas que vamos tratando, para así dibujar un objeto real (el Arte) a partir de nuestras miradas, no de lo que nuestro modelo de Arte nos ha enseñado. Yo doy por sentado que todo lo que observais sobre Arte es cierto (desde vuestro punto de vista lo es siempre) y yo os ofrezco el mío. Sois vosotros (vuestro YO) quienes conformais esta nueva realidad aprendida con los puntos de vista aquí expuestos, y yo, con los vuestros, creo la mía. La suma de estas miradas cruzadas autentifican una nueva realidad común, quizá eso sea el SER, con su mirada “extravagante” (pues el modelo establecido desconoce esa mirada) nos ofrece una realidad auténtica que debe ser contrastada por otras miradas propias.

En esta web experimental tratamos de llevar a cabo una utopía de comunicación horizontal, en la que carentes de autoridad, mostramos nuestros puntos de vista para que sean contrastados por cada uno/a de vosotros/as, de igual a igual, uniendo así las miradas diferentes para comprender entre todos/as la realidad del objeto observado, el Arte, no aquella otra que debemos aceptar (yo la acepto, pero no la comprendo) procedente de un modelo vertical.
Este modelo horizontal no puede imponerse, ni ser aceptado, ni reivindicado, pues estas opciones implican el ejercicio de la autoridad (que destruye el modelo horizontal). Sólo aspira a ser comprendido y existir tan solo en la mente.

Un saludo