4-6-2019, 17:56 h. - ID. 67
k-ant
Muchas gracias por participar ausín y ofrecernos este testimonio de tu experiencia como artista con unas observaciones sobre Arte tan interesantes (y yo personalmente pienso que acertadas). También yo he experimentado ese dato que indicas sobre la idea de que lo importante es el espacio expositivo en el que haces la exposición más que la obra que muestras en él. Ya lo dijo Marshall McLuhan: “El medio es el mensaje”. Esta sentencia, y lo que tú has comprobado, que se cumple con las salas de exposición, es extensible a todos los medios de comunicación, en todos ellos es el medio el que transmite lo importante, y eso importante son las ideas (sobre Arte, o incluso sobre la vida) que cuidadosamente se han encargado de confeccionar y filtrar quienes controlan dichos medios, ya sea galerías, editoriales o concursos, en los que se realiza un conveniente filtrado en cuanto a definición de Arte e ideología artística a través de las bases de los concursos (por ejemplo), cuando (por ejemplo) sucede que sólo se admiten a personas menores de cierta edad y se les pide el currículum para participar, se evidencia en ese caso un concepto de Arte más parecido al de la bolsa en la que se premian las start-ups, jóvenes empresas emprendedoras con gran potencial y futuro de éxitos económicos garantizados. No se buscan ideas nuevas, las ideas ya nos las dan los medios, a nosotros/as sólo se nos pide que nos comprometamos con su visión de las cosas, en el caso del Arte, galerías y coleccionistas, con la visión del Arte como negocio. Por eso cuando hablamos de talento malgastado en la carrera artística o de premio a la carencia de talento yo pienso: ¿Qué es el talento?, ¿acaso no tienen un talento especial quienes han sabido subirse al carro del éxito económico y social haciendo una obra que a otras personas les puede parecer ridícula?, ¿acaso no tenemos talento (pensaremos nosotros/as) todos/as los/as que participamos en certámenes como éste, aunque no hayamos conseguido subirnos a ese carro del éxito?. El talento es un concepto para mí muy discutible que muchas veces empleamos los/as artistas (y quienes no lo son) tratando de definir una idea que quizá (para mí es así) responda a la necesidad de concretar de forma sencilla conceptos que son complejos, como dar forma a esta carrera de competitividad en la que nos vemos abocados los/as artistas por conseguir entrar en una galería para contar lo que todo el mundo ya conoce de sobra y quiere escuchar, no lo que nosotros/as pensamos que tenemos que contar. De todas formas yo prefiero hablar de obra artística descontextualizada y obra con autenticidad, ya que éstas sí que son cualidades concretas que pueden ser percibidas por cualquiera, antes que hablar de talento que es una cualidad muy subjetiva. ¿No nos creemos todos/as con talento y vemos la falta de talento en aquello que no nos gusta o nos molesta por alguna razón?.
Sobre la idea “El medio es el mensaje” yo llegaría aún más lejos, pienso que incluso es conveniente para el éxito de la obra artística que ésta no diga nada en absoluto (obra artística descontextualizada). Esto lo comprobarás fácilmente en las obras que muestren algún tipo de compromiso, verás cómo sólo interesan a una de las partes del conflicto o tema que tratan, pero que no tienen mayor interés para el público fuera de ese ámbito. Esta paradoja la describo en el libro "¿Ha muerto el Arte?" al referirme a los medios de comunicación y que puedes descargar gratis en esta web. A propósito de libros creo que va a ser muy interesante tu “manual para artista antigafe” que nos anuncias, si permites su descarga gratis podría incluirlo en la bibliografía de esta web, pues todos los contenidos que muestro aquí son de libre y gratuita descarga para que todo el mundo acceda a ellos sin barreras económicas o editoriales. Por supuesto que yo no soy nadie para pedirte que regales tu libro, pero sí que me gustaría mostrarte (si me lo permites) los beneficios de ofrecerlo gratis, podría ser un reclamo publicitario muy interesante con el que llamar la atención del público sobre tu obra, si realmente consigues darle difusión al libro.
Otro aspecto del Arte como negocio es el hecho de que no tiene demasiados reparos, incluso se beneficia de ello, en que los artistas ya no estemos vivos para revalorizar nuestra obra, en ese sentido los/as artistas estamos trabajando más para los que van a hacer negocio con nuestras obras que para conseguir transmitir algo o lograr un beneficio propio de la misma. A mí eso no me va servir para nada cuando ya no esté aquí, pues no podré responder las dudas concretas que mis teorías sobre Arte susciten en el público, ¿tendré que dejar que el galerista o coleccionista propietario de mis derechos de autor conteste estas dudas según el interés que pueda obtener con sus respuestas?.
Los/as artistas estamos vendidos/as a un sistema artístico-económico-museístico-institucional que tiene sus propios intereses. Como tú bien nos has mostrado en tu vídeo la realidad del artista no tiene por qué coincidir con la fantasía glamurosa que nos ha vendido el mundo del Arte, fantasía que le proporciona a dicho mundo considerables beneficios.
un saludo